Un gran despliegue de bomberos trata de controlar las llamas en la catedral de París que es visitada por miles de personas cada día. La aguja central de la catedral y el techo se derrumbaron.

La catedral de Notre Dame de París, uno de los monumentos más emblemáticos de la capital francesa, sufrió este lunes (15.04.2019) un gigantesco incendio.

Un gran despliegue de bomberos trata de controlar las llamas, que salen sobre todo de la aguja central del templo, que es visitado por miles de personas cada día.

El jefe de brigada de los bomberos, Jean-Claude Gallet, sostuvo que la estructura principal de la catedral «se ha salvado y conservado». El presidente Emmanuel Macron aseguró que «lo peor ya ha pasado», y avisó: «La vamos a reconstruir todos juntos porque es lo que amerita nuestra historia»

El fuego provocó el derrumbe de la aguja de la torre principal y de la estructura completa del techo, ante la impotencia de los bomberos, que no logran llegar al epicentro del incendio.

Había 2000 personas -entre trabajadores y turistas- dentro de la catedral cuando se desató el incendio. Pero por el momento, no se reportaron muertos ni heridos.

El Gobierno francés cree que la estructura de la catedral de Notre Dame de París «puede haberse salvado», debido al enfriamiento registrado en los últimos minutos aunque invitó a «seguir siendo prudentes», e informó de que hay un bombero herido grave en los trabajos de extinción.

El secretario de Estado francés del Interior, Laurent Nunez, declaró a los periodistas que «el fuego ha bajado en intensidad» gracias a la labor de los bomberos, por lo que ha entrado «en fase de enfriamiento».

Para que se confirme esta nueva fase habrá que esperar «unas tres o cuatro horas», pero con los elementos de los que las autoridades disponen se puede «pensar que la estructura se ha salvado, principalmente la de la torre norte», que era la que más preocupaba.

El presidente francés Emmanuel Macron, que se desplazó hasta Notre Dame, dijo que compartía el «dolor de toda una nación» y pensaba «en todos los católicos y todos los franceses».

«Notre Dame de París presa de las llamas. Dolor de toda una nación. Pensamiento para todos los católicos y para todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste esta noche al ver quemarse esta parte de nosotros», escribió en Twitter el jefe del Estado, que aplazó un mensaje al país que tenía previsto realizar este lunes en la noche en relación con la crisis de los «chalecos amarillos».