La reunión entre Pompeo y Lavrov sobre Venezuela no tuvo resultados concretos, pero, al menos, entre EE. UU. y Rusia «hubo un diálogo», dijo experto a DW, explicando los motivos.

«Es poco probable que haya resultados concretos tras la reunión del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia y el secretario de Estado de Estados Unidos en Helsinki», afirma al respecto Viktor Lazarevich Heifez, profesor de Historia de las Relaciones Internacionales en la Universidad de San Petersburgo. El jefe de la diplomacia estadounidense exigió a su homólogo ruso la retirada de los soldados rusos de Venezuela.

«Por razones geopolíticas, Rusia no puede hacer eso», explicó Heifez en entrevista con Deutsche Welle. Los Estados Unidos tampoco pueden ceder. Washington continúa apoyando al autoproclamado presidente interino Juan Guaidó, como hizo desde un principio. «Eso fue un error, pero ahora los estadounidenses no pueden admitirlo», opina Heifez.

El hecho de que haya diálogo es ya una buena noticia

«Al menos se hablan», dijo Dimitri Rosental, del Instituto Latinoamericano de la Academia de Ciencias de Rusia. Solo eso ya es un éxito, valoró en entrevista con DW. Pero tampoco él cuenta en ningún caso con que se alcance compromiso alguno respecto a Venezuela. «Las posiciones de ambos países están demasiado alejadas». Venezuela es un socio importante de Rusia que ha venido comprando armas rusas en los últimos años, añadió.

Bombarderos estratégicos rusos Tu-160 participaron en diciembre en ejercicios militares en Venezuela.

Además, Rusia ha invertido entre 17.000 y 23.000 millones de dólares en Venezuela durante los últimos 15 años, según diversas estimaciones, dijo el profesor Heifez. «Rusia no quiere arriesgarse a perder este dinero», aseveró, algo que podría pasar si hubiera un cambio de gobierno en el país latinoamericano. China, por cierto, también invirtió más de 70.000 millones en Venezuela durante el mismo período, sostuvo, lo que explicaría por qué Moscú y Pekín empujan en la misma dirección en Venezuela.

El interés de Rusia en Venezuela existe desde hace tiempo. Ya en 2013, Igor Setchin, director general del gigante petrolero ruso Rosneft, anunció inversiones por valor de miles de millones en la industria petrolera de Venezuela. Ambos países colaboran también para promover el gas en el país. Además, Rusia tiene intereses en numerosas empresas de productos básicos en Venezuela.